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¿Qué funciones se realizan en un Laboratorio Clínico?

Por ESHE
el 21/05/2020
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Funciones de un Laboratorio Clínico

 

Los laboratorios clínicos son una especialidad médica que tienen una gran relevancia en la actualidad. Es un hecho que todo el ámbito de la salud está relacionado estrechamente con la ciencia, así que cualquier ensayo o investigación médica está incompleta si no pasa por un laboratorio clínico, ya que, en estos lugares, se confirma o descarga un diagnóstico.

Lo cierto es que, en todos los países, existen una gran cantidad de laboratorios clínicos, que se alzan como oportunidades laborales para los profesionales. Sin embargo, no es fácil trabajar en ellos, ya que los profesionales necesitan una formación más especializada.

En este sentido, son múltiples los cursos que existen y que pueden ayudar al profesional a alcanzar sus objetivos, como este Experto en laboratorio clínico

No obstante, si lo que te ocurre es que esta especialidad médica te llama la atención, pero no sabes exactamente en qué consiste, sigue leyendo, porque, a continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para decidirte y descubrir si realmente te gusta esta especialidad.

 

¿Qué es un laboratorio clínico?

Instrumental de LaboratorioLos laboratorios médicos son un eslabón clave en el mantenimiento de la salud colectiva. Esto se debe, principalmente, a que es el lugar donde los técnicos y profesionales en análisis clínicos, analizan muestras biológicas humanas que contribuyen al estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades neurológicas humanas.

Por tanto, es en estos laboratorios donde los profesionales de salud, a través de su labor, toman decisiones acertadas y relacionadas con el bienestar de los pacientes. Unas decisiones que, en la mayoría de las ocasiones, salvan vidas.

También se suelen conocer como laboratorios de patología clínica y, generalmente, utilizan las metodologías de diferentes disciplinas, que veremos más adelante.

Este tipo de laboratorios prestan servicio tanto a pacientes externos como internos de clínicas y centros hospitalarios. Generalmente, en los hospitales, su ubicación se sitúa cerca de los servicios de consulta externa, urgencias, terapia intensiva, quirófano y con fácil acceso a las áreas de hospitalización.

También hay laboratorios privados que no dependen de un hospital o una clínica, sino que sus servicios van dirigidos al público en general.

 

¿Cómo se realiza un trabajo de análisis?

Así, en un laboratorio clínico se analizan y obtienen múltiples muestras biológicas. Entre las más comunes se encuentran, por ejemplo, la sangre, la orina, el líquido cefalorraquídeo, el líquido sinovial… No obstante, el trabajo de análisis tiene una serie de fases que se deben realizar por orden, y que están relacionadas entre sí.

En este sentido, la primera de ellas es la fase preanalítica. Se trata de la etapa previa a la realización de un análisis de laboratorio. Así, abarca el periodo desde que el médico de asistencia llena la solicitud de la prueba hasta que llega al lugar donde será analizada.

Es decir, en un primero lugar la solicitud del análisis se efectúa por el doctor y, generalmente, tiene que rellenar un formulario de papel que el paciente lleva en la mano. Posteriormente, se efectúa la extracción de sangre o de la muestra biológica que se necesite del paciente. Una solicitud puede tener pruebas que se realizan en distintos laboratorios por eso es importante que la separación y el envío de las pruebas se pueda realizar en el punto de extracción.

Después de ello, las muestras se llevan al laboratorio. Si este se encuentra lejos de los puntos de extracción se suelen usar neveras para transportar las muestras. Al llegar al laboratorio, las muestras se separan y se clasifican.

Trabajo en un Laboratorio Clínico

Es entonces cuando llegamos a la fase analítica, que cubre el proceso del análisis, así como las medidas de aseguramiento de la calidad. 

En esta fase se realizan las pruebas solicitadas a los análisis, se obtiene el resultado y se valida e interpreta por los especialistas en el laboratorio. Generalmente, las pruebas se pueden dividir en tres grupos: pruebas que se realizan en autoanalizadores, las que se realizan por procedimientos manuales y las que se derivan a otros laboratorios.

Una vez obtenidos los resultados, los técnicos de laboratorio realizan la validación técnica, que, básicamente, consiste en dar por buenos los análisis.

Tras ello, se pasa a la fase postanalítica, que comienza en el momento en el que se informan los resultados obtenidos, así como los mecanismos de registro y entrega y su interpretación.

Cabe destacar que toda la información generada en el laboratorio puede ser consultada y analizada por los gestores del centro y por los responsables del laboratorio.

¿Cuáles son las áreas de un laboratorio clínico?

Dentro de los laboratorios existen diferentes especialidades que se dividen según el tipo de procedimiento que se utilice para realizar una prueba. Estas especialidades también se las conoce como áreas.

La primera de ellas es la hematología. En esta sección se realizan pruebas de coagulación, de contabilidad sanguínea y de morfología, es decir, es el estudio de la sangre y los tejidos hematopoyéticos que la conforman, como la médula ósea, el bazo… El hemograma es una de las pruebas que más se solicita al laboratorio clínico y lo cierto es que aporta resultados muy importantes en la evaluación de un paciente.

La bioquímica o química clínica es otra de las áreas donde se realizan pruebas. En este caso lo que se analizan son elementos químicos de la fracción líquida de la sangre y la orina, como la glucosa, el colesterol, el ácido úrico, la bilirrubina… En esta especialidad lo que se realizan es química sanguínea de rutina, exámenes generales de orina y determinación de reserva electrolítica y bióxido de carbono en la sangre.

La coagulación es otra de las áreas del laboratorio. En ella se procesan pruebas con el objetivo de detectar trastornos hemorrágicos, trombóticos y estados de alteración de la coagulación, es decir, de hipercoagubilidad.

Por último, se encuentra la microbiología, que es la ciencia que estudia los organismos procariotas como las bacterias y los eucariotas. Su implicación en la salud humana es notable, ya que sirven para los diagnósticos de enfermedades infecciosas.

La microbiología en el laboratorio se basa en el aislamiento del o los microorganismos causantes o asociados con la infección y de la correcta interpretación de los resultados. No obstante, lo cierto es que se dentro de esta área, las pruebas se pueden clasificar en:

  • Bacteriología. Consiste en examinar la presencia o actividad de organismos microscópicos en la sangre, orina, material fecal, exudados orgánicos o jugo gástrico.
  • Inmunología. En la inmunología, las pruebas se realizan sobre los anticuerpos que revelan la presencia y actividad de microorganismos en el cuerpo humano. El objetivo es estudiar el sistema inmunitario y las pruebas más comunes con el VIH, varicela, herpes, hepatitis…
  • Coproparasitología. Esta categoría se centra en investigar la presencia de parásitos únicamente en materias fecales.
  • Marcadores tumorales. En esta sección se analizan parámetros que ayudan a diagnosticar los diferentes tipos de cánceres que existen.
  • Endocrinología. Se encargada del estudio de la función normal de las glándulas endocrinas, que son las que vierten un producto a la circulación sanguínea. Generalmente, en esta especialidad se realizan pruebas de rutina, aunque también especializadas, como gastrina, Alfa fetoproteína o marcadores tumorales, entre otras.
  • Alergias. Se analizan los alérgenos responsables de las mismas.
  • Toxicología. En esta sección se analizan la presencia de drogas o agentes que son nocivos para el organismo.

 

Riesgos de trabajar en un laboratorio clínico

En definitiva, en un laboratorio clínico se puede analizar un gran abanico de muestras con el objetivo de encontrar un buen diagnóstico y el mejor tratamiento para el paciente. Sin embargo, es importante que todas las personas que trabajen en esta área cumplan con una serie de requisitos de seguridad.

Riesgos laborales al trabajar en un laboratorioLos profesionales que trabajen en un laboratorio tienen que manipular muestras biológicas, reactivos químicos y material de diversa índole (gases, sustancias inflamables, biológicas, cancerígenas…) que puede causarles algún daño. Por lo que el riesgo de contaminación es muy alto.

En este sentido, los principales factores de riesgo en un laboratorio son el empleo de métodos y procedimientos de trabajo intrínsecamente peligrosos, los malos hábitos de trabajo, empleo del material inadecuado o de mala calidad, desconocimiento de las características de peligrosidad de las sustancias, falta de espacio y contaminación ambiental.

Por ello, es importante que la persona, antes de comenzar el trabajo, debe seleccionar todos los elementos que vaya a necesitar y organizarlos para que pueda acceder a ellos fácilmente. Además de asegurarse de que esté todo limpio y debidamente marcado. 

Además, las personas que trabajen en un laboratorio clínico también tienen que adquirir buenas prácticas de trabajo, disponer de una información adecuada que le permita realizar el trabajo de una forma segura y trabajar con material suficiente y adecuado a sus necesidades.

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