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Todo lo que necesitas saber sobre la fisioterapia deportiva

Por ESHE
el 06/05/2021
  • Fisioterapia

Conforme pasan los años, la sociedad está cada vez más concienciada de la importancia de combinar hábitos saludables, deporte y nutrición para conseguir una vida plena y equilibrada. De hecho, actualmente, prácticamente todo el mundo tiene interiorizado que hacer deporte es sinónimo de una vida sana y, en los últimos años, se ha visto un notable incremento en la práctica deportiva.

Practicar deporte es importante para mantener una buena salud, ya que no solo ayuda a prevenir y tratar el sobrepeso, la hipertensión y la diabetes, sino que también reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. No obstante, hay que tener en cuenta que, en ocasiones, esta práctica deportiva puede ocasionar lesiones.

Las lesiones deportivas son muy comunes y las técnicas y prácticas de un fisioterapeuta pueden ser muy útiles para tratar una amplia gama de afecciones musculo-esqueléticas. En este sentido, surge la fisioterapia deportiva, una especialidad que va en crecimiento.

¿Qué es la fisioterapia deportiva? ¿Cómo puede ayudarte si eres deportista? ¿Qué cualidades debe tener un fisioterapeuta deportivo? Estas preguntas son algunas de las que os respondemos a lo largo de este artículo, en el que os contamos los aspectos básicos de esta especialidad de la fisioterapia.

¿Estás preparado para adéntrate en el mundo de la fisioterapia deportiva? ¡Pues vamos allá!

 

¿Qué es exactamente la fisioterapia deportiva y para qué sirve?

La fisioterapia deportiva se define como la especialidad de la fisioterapia que se encarga de la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de las lesiones resultantes de la práctica del deporte y el ejercicio en todas las edades y niveles de capacidad. Estas lesiones pueden ser un esguince de tobillo, torcedura de tendón, calambre en las piernas, codo de tenista o lesión de rodilla, entre muchas otras.

Así pues, los fisioterapeutas deportivos trabajan en una variedad de entornos, como, por ejemplo, con deportistas que no son profesionales ni participan en competiciones, en clubes en el entorno clínico o pueden asistir también a sesiones de entrenamiento.

Asimismo, pueden trabajar con atletas de élite, viajando y acompañando a los equipos o a los individuos e integrando sus servicios con otros profesionales médicos, entrenadores, personal de fuerza y personal de apoyo.

En este sentido, es importante destacar que las lesiones deportivas difieren de las lesiones cotidianas. Generalmente, los atletas requieren un rendimiento de alto nivel y una exigencia sobre su cuerpo, lo que tensiona sus músculos, articulaciones y huesos al límite. En este sentido, los fisioterapeutas deportivos ayudan a estos atletas a recuperarse de esas lesiones, pero no es su única función.

Dentro del deporte profesional, muchos fisioterapeutas deportivos y también trabajan en organizaciones deportivas para coordinar programas de fisioterapia, prevención, rehabilitación y vigilancia de las lesiones.

 

¿Qué funciones tiene el fisioterapeuta deportivo?

Como hemos mencionado anteriormente, los fisioterapeutas deportivos ayudan a los deportistas a recuperarse de las lesiones deportivas, pero también pueden evaluar y tratar lesiones relacionadas con las articulaciones o en la cabeza, como conmociones cerebrales. No obstante, esa no es su única función, puesto que también puede ofrecer otros servicios como, por ejemplo, brindan consejos sobre la participación segura, promoviendo un estilo de vida activo para ayudar a todas las personas a mejorar y mantener su calidad de vida.

También puede realizar ejercicios para mejorar la estabilidad del deportista y adaptar las intervenciones de rehabilitación y tratamiento para conseguir restaurar la función óptima del deportista.

Asimismo, lleva a cabo terapias de masajes deportivos para acelerar la recuperación después del ejercicio o ayuda al paciente a prepararse mentalmente para las actividades deportivas. Además, debe tener en cuenta el deporte que practica el paciente, puesto que así evaluará cualquier factor limitante en su rendimiento y recomendará un programa de ejercicio progresivo para mejorar sus habilidades.

Lo cierto es que un buen fisioterapeuta deportivo debe ser paciente, persistente y tener un alto nivel de competencia. Según los propios deportistas, este profesional también debe ser accesible, tener buena capacidad de comunicación, interesarse por los deportistas con los que trabaja y aceptar críticas, en el caso de que los atletas no estén de acuerdo con la forma en que gestionar el programa de rehabilitación o entrenamiento. 

¿Qué es lo que no debe hacer nunca un fisioterapeuta deportivo? Romper la confidencialidad médica. Es importante destacar que este profesional tiene que seguir el código deontológico y las prácticas éticas, por lo que es muy importante no romper la confianza con el paciente.

 

¿Qué beneficios tiene la fisioterapia deportiva?

Cualquiera que participe en un deporte, a cualquier nivel, puede beneficiarse de la fisioterapia deportiva, incluso los pacientes que no tienen una lesión pueden hacerlo gracias a los consejos que el fisioterapeuta da para prevenir futuras lesiones o para mejorar la movilidad y el rendimiento.

En algunos casos, el paciente tiene un problema de movilidad existente o una lesión relacionada con el deporte. Generalmente, un fisioterapeuta generalista puede ayudarlo a conseguir sus objetivos y su recuperación, pero el fisioterapeuta deportivo también puede intervenir en su recuperación buscando la forma más segura de seguir practicando deporte.

Entre los beneficios de la fisioterapia deportiva, se encuentra el alivio inmediato del dolor a través de un tratamiento. El hecho de que conozcan bien estos tratamientos les permite evaluar y detectar la fuente del dolor y eso lo hace más eficaz.

Las visitas regulares a un fisioterapeuta deportivo son una parte esencial para mantener la salud de los atletas, ya que pueden evaluar el movimiento e identificar áreas de debilidad o inflamación menor que, de otro modo, podrían haber provocado una lesión. Además, pueden ayudar a desarrollar la fuerza adecuada.

En este sentido, una lesión deportiva no siempre se puede prevenir y, lamentablemente, son muchos los deportistas que se lesionan. Basándose en su vasto conocimiento del entrenamiento y su experiencia, los fisioterapeutas deportivos pueden ayudar a lograr una recuperación más rápida y mejorar el tiempo de curación al proporcionar ejercicios y tratamientos específicos.  

Otro de los beneficios de la fisioterapia deportiva es que puede diseñar planes de entrenamientos específicos y personalizados para las áreas de debilidad del deportista, además de ajustar las limitaciones de lesiones.  Esto se debe a que el fisioterapeuta trabaja individualmente para conseguir que el atleta alcance su máximo potencial.

En este sentido, estos planes también ayudan al aumento de la flexibilidad de los músculos y las articulaciones, componentes claves del tratamiento con un fisioterapeuta deportivo. La flexibilidad mejorada es el resultado de los ejercicios realizados, lo que puede conducir a una mayor probabilidad de prevenir lesiones.

Por último, la fisioterapia deportiva puede hacer que se relaje la tensión muscular, además de la confianza que el deportista tiene con este profesional. Esto es muy importante puesto que tener un cuerpo sano puede llevar a la persona a sentirse más feliz y saludable.

 

El proceso de rehabilitación: algunas técnicas y tratamientos

A la hora de tratar una lesión deportiva, tenemos que tener en cuenta que el proceso de rehabilitación tiene varios pasos a seguir hasta conseguir el nivel de rendimiento anterior al de la lesión. El primero de ellos es la evaluación o consulta.

Para empezar, el fisioterapeuta revisará la lesión o inquietud del deportista y, para ello, utilizará varias herramientas y evaluaciones. Es importante que, una vez se confirme la lesión, el fisioterapeuta elabore un plan de rehabilitación junto con el deportista, es decir, informándole en todo momento de la duración, tratamiento, ejercicios, etc.

Una vez se tiene el plan establecido, llega el momento de comenzar el tratamiento. La mayoría de las veces, el tratamiento consta de varias citas a la semana durante varios meses, aunque hay que tener en cuenta que cada tratamiento se individualiza según las necesidades del paciente y puede incluir varios métodos.

Entre los tratamientos más destacados se encuentra la terapia manual, que suele relacionarse con los masajes, pero que, realmente, engloba otras técnicas como las movilizaciones, manipulaciones o bombeos, o la osteopatía, que se centra en la manipulación de las articulaciones para tratar dolores.

Otra técnica muy común es la punción seca, sobre todo para el tratamiento de los dolores miofasciales en los puntos de gatillo, y la neurodinamia, que consiste en la realización de ejercicios enfocados a la movilización de los nervios asociados a la lesión.

 

El drenaje linfático manual también es una técnica muy utilizada, que ayuda, sobre todo, a aliviar las retenciones de líquidos y, por otro lado, se encuentra el kinesiotape, que tiene una multitud de funciones muy beneficiosas para el tratamiento de lesiones.  

Una vez se ha elegido el tratamiento y se ha abordado la lesión adecuadamente, el siguiente paso es mejorar el rendimiento. El objetivo de este último no es solo que sea un mejor atleta, sino que también desarrolle las áreas más débiles de su cuerpo para, de esta forma, prevenir lesiones en el futuro. En concreto, este plan de tratamiento se diseña centrándose en el deporte que practica y en su estado actual.

Es importante comentar que, para realizar estos tratamientos, el profesional de la fisioterapeuta tiene que estar especializado y contar con los conocimientos necesarios para realizarlos con la mayor seguridad para el paciente. Para ello, es necesario que cuente con una formación continua que le permita estar al día en cuanto a las últimas novedades y evidencias científicas relacionadas con la fisioterapia deportiva.

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